
Desde que nacemos y a medida que crecemos, nuestra identidad y nuestra manera de percibir el mundo se van moldeando por una compleja red de condicionamientos. Estos pueden provenir de nuestra biología, nuestra historia familiar, nuestra cultura y hasta de la evolución de nuestra especie. Sin embargo, el hecho de que estemos condicionados no significa que estemos condenados a ser de una única manera.
El Neuro Counseling Contemplativo® parte de la premisa de que todo ser humano tiene la capacidad de trascender los condicionamientos que lo limitan y desplegar su verdadero potencial, siempre que se den las condiciones adecuadas para ello. Acompañar en este proceso no significa forzar un cambio, sino brindar las herramientas necesarias para que la persona pueda comprenderse a sí misma, tomar decisiones más libres y construir una vida con mayor consciencia y propósito.
El camino hacia la trascendencia
El Neuro Counseling Contemplativo® entiende que el primer paso hacia la transformación es la toma de consciencia. Muchas veces, las personas se encuentran atrapadas en patrones de pensamiento y emoción que generan sufrimiento, sin siquiera notar cómo estos patrones han sido internalizados con el tiempo.
Para facilitar esta exploración, el enfoque propone métodos que permiten identificar y comprender las dinámicas emocionales y cognitivas que influyen en la vida del consultante. A través de la observación y la reflexión, se abre la posibilidad de reconocer los condicionamientos limitantes y generar nuevas formas de percibir y actuar.
Además, el Neuro Counseling Contemplativo® concibe que el verdadero cambio no es solo mental, sino también emocional y corporal. El aprendizaje no se limita a la adquisición de conocimientos, sino que implica una integración profunda entre pensamiento, emoción y acción. Por eso, el acompañamiento incorpora prácticas que favorecen la regulación emocional, la claridad mental y el bienestar físico, permitiendo que la transformación se manifieste de manera más orgánica y sostenible en el tiempo.
El ego y su influencia en el proceso de transformación
Para el Neuro Counseling Contemplativo®, el ego es un constructo psicológico que crea nuestra mente para protegernos del exterior y que socialmente poseemos todos los seres humanos. Es una herramienta de adaptación que nos ayuda a interactuar con el mundo y a desarrollar una identidad propia. Sin embargo, cuando el ego se convierte en la única referencia para percibir la realidad, puede generar rigidez mental, miedo al cambio y resistencia a la transformación.
Carl Gustav Jung sostenía que en la primera etapa de la vida, el ego cumple la función esencial de adaptarnos al entorno y desarrollar una identidad sólida. Sin embargo, en la segunda mitad de la vida, el verdadero trabajo consiste en trascender el ego y conectar con dimensiones más profundas del ser, como la sabiduría interior y el autoconocimiento. En este sentido, el Neuro Counseling Contemplativo® acompaña a las personas en este proceso de maduración psicológica, ayudándolas a observar su ego sin identificarse completamente con él, permitiéndoles así ampliar su percepción y desarrollar mayor libertad interna.
Es aquí donde aparece el budismo, pero no como religión, sino como una psicoterapia, la más antigua de todas con unos dos mil seiscientos años de antigüedad, que procura la cesación del sufrimiento y trascender al ser humano que estamos condicionados a ser, a través de la disminución del ego. Como bien dijo el maestro budista Dogen, allá por el siglo XIV:
“Estudiar el budismo es estudiarse a sí mismo. Estudiarse a sí mismo es olvidarse de sí mismo. Olvidarse de sí mismo es ser iluminado por todo.”
Desde esta perspectiva, la trascendencia no es solo un proceso intelectual, sino una experiencia profunda de desapego del yo, donde el individuo deja de identificarse con sus narrativas mentales limitantes y se abre a una comprensión más amplia de su existencia.
La importancia del compromiso y la paciencia
Uno de los errores más comunes en el desarrollo personal es la expectativa de que el cambio debe ocurrir de forma rápida y sin esfuerzo. En realidad, trascender al ser condicionado es un viaje que requiere compromiso, paciencia y una disposición real al aprendizaje.
El Neuro Counseling Contemplativo® no propone soluciones instantáneas ni técnicas milagrosas, sino un enfoque basado en la educación y el entrenamiento de la mente. Esto significa que la persona debe estar dispuesta a cuestionar sus creencias, observar sus emociones con detenimiento y desarrollar hábitos que favorezcan su bienestar a largo plazo.
Aquí es donde el rol del consultor es fundamental. Su tarea no es "iluminar" al consultante con respuestas predefinidas, sino sostener un espacio donde este pueda explorar con confianza, sin miedo al juicio o al error. Acompañar en este viaje significa estar presente en los momentos de duda, alentar la reflexión y recordar que cada paso, por pequeño que sea, es parte del proceso de transformación.
El Neuro Counseling Contemplativo® nos invita a ver el acompañamiento como una práctica de respeto y humildad. Trascender al ser condicionado no significa negar nuestra historia, sino comprenderla para elegir conscientemente cómo queremos avanzar. En este camino, tanto el consultante como el consultor crecen juntos, explorando nuevas formas de ser y de relacionarse con la vida.
¿Cuáles son los condicionamientos que más influyen en tu vida y qué pasos puedes dar para trascenderlos?